Tiene La Iruela como santos patronos a Santo Domingo de Silos, que
celebra el 20 de diciembre, y a la Purísima Concepción,
que festeja el día 8 del mismo mes, si bien sus fiestas de verano,
que se llevan a cabo del 27 al 30 de agosto, las dedica a Nuestra Señora
de los Desamparados. En estas fechas la Virgen es traída desde
su ermita de la Heredad hasta la parroquia de esta antigua villa, donde
permanecerá hasta entrado el otoño, cuando un domingo
habrá de retornar de nuevo a ella.
El ciclo festivo de La Iruela comienza con San Antón, el 17 de enero,
en cuya fiesta se encienden las tradicionales hogueras, y se bendicen los animales
para que sean protegidos por San Antonio Abad.
El 3 de febrero se celebra San Blas donde se repartan las tradicionales rosquillas
y se realiza una solidaria “rifa” en la cual los vecinos donan productos
que después serán objeto de sorteo. La imagen es traída
desde su ermita de Nubla días antes de su celebración por los hermanos
de su cofradía. En el transcurso de la procesión San Blas es motivo
de innumerables ofrendas fruto del agradecimiento por los muchos favores recibidos
y por el gran fervor que le profesan los fieles irueleños y sus vecinos
de la comarca. San Blas es tenido en la población como muy milagroso y “sacador
de espinas” de las gargantas de niños y mayores.

Un
rico ritual se llevaba a cabo hasta culminado el primer tercio del
siglo XX en la Semana Santa con el llamado “Misterio de La Iruela”,
en el que las imágenes procesionales actuaban como personajes
en una singular y piadosa representación teatral a los que los
irueleños prestaban la voz para la ejecución de sentidos
cánticos y antiguos diálogos donde se rememoraba la Pasión
de Jesucristo.
Muy
curiosa, y ya perdida, era la costumbre con la que la cofradía
de Ánimas recaudaba fondos para sus piadosos fines, consistente
en la captura de un gato de la sierra, que recibía el nombre
de “gato de ánimas”, que se ofrecía a la
hermandad para su subasta. Quien pujaba más alto se lo llevaba
enjaulado hasta su casa, donde era puesto de nuevo en libertad retornando
el animal a los parajes montaraces que le eran propios.
Desde
tiempos inmemorables sigue viva y guardada por los lugareños,
la romería de San Martín y la Virgen del Rosario que
se festeja en San Martín el primer fin de semana del mes de
octubre.
En
Arroyo Frío tienen lugar las fiestas del 13 al 15 de agosto
en honor a la Virgen Asunción de la Virgen María y en
el Palomar el primer domingo de agosto en honor a la Virgen María.

Las
fiestas de San Julián y la Inmaculada Concepción se celebran
en Burunchel del 22 al 25 de agosto. La imagen de San Julián
es traída desde la ermita que lleva su nombre hasta Burunchel
donde se procesiona. Tiene lugar también durante estas fiestas
la segunda feria de ganado más importante de España.
Conserva
La Iruela la tradición de su bello fandango “robao”,
baile de cortejo entre mozos y mozas que se encuadra dentro de las
danzas mediterráneas. No se puede dejar de mencionar la tradición
que mantiene esta villa con la práctica de los bolos serranos,
deporte muy arraigado y típico de la son, los cuales se practican
con alto nivel provincial.

El 16 de Enero se realizan hogueras en el centro de La Iruela con
motivo de la festividad de San Antón el 17 de enero.
El primer domingo de febrero se festeja a San Blas, co-patrón
de La Iruela. El sábado se recibe al santo en la peña del
castillo y se acompaña por las autoridades, el clero y la banda
de música hasta la iglesia parroquial. A su paso por las calles
los vecinos le ofrecen roscos, manzanas, pimientos rojos secos, etc,
que son rifados en subasta pública el domingo en la plaza de la
localidad, como viene siendo tradición año tras año.
Celebración de la feria y fiestas de La Iruela en honor de La
Santísima Virgen de los Desamparados, del 27 al 30 de agosto.
La virgen de los Desamparados es trasladada el día 27 desde su
ermita de la heredad hasta la iglesia parroquial y todos los actos que
se realizan en estos días son en honor suyo.

La
feria se inaugura el día 27 de agosto con un chupinazo desde
el balcón del ayuntamiento y a continuación desfile de
cabezudos y pasacalles. A las 12 de la noche se realizan un piromusical
en el enclave del castillo, que se aprecia desde cualquier punto de la
campiña que rodea a esta villa, pero la vista que tiene desde
el anfiteatro que existe dentro del recinto del castillo no iguala ninguna
otra.
Como en cualquier feria, La Iruela ofrece verbenas, abiertas
al público,
en las que todos disfrutan bailando hasta altas horas de la madrugada;
ofrece actividades para los más pequeños: gymkhanas, teatros
infantiles, juegos de piscina, actividades deportivas, entre otros; ofrece
teatro y cante flamenco para los mayores; ofrece suelta de vaquillas
para los más atrevidos; ofrece concursos de gastronomía
típica de la villa y de productos cultivados por los hortelanos
de nuestra tierra. En definitiva, estas y otras muchas actividades se
organizan para estos cuatro días en los que La Iruela engalana
sus calles, se olvidan las riñas y acoge a los visitantes con
la hospitalidad que viene siendo tradicional en ella.
Las actividades mencionadas anteriormente se programan
entre los cuatro días que dura la feria, teniendo actividades mañana,
tarde y noche.
La feria se despide el día 30 a altas horas de la madrugada después
de una gran verbena y de la quema de una potentísima traca. Estos
días son de alegría para todos los vecinos y visitantes
que tienen un abanico de posibilidades para disfrutar al máximo
de las fiestas.
Día 20 de diciembre, festividad del patrón
de la localidad, Santo Domingo de Silos.

El santo es procesionado, acompañado por el clero, las autoridades
y la banda de música, desde la iglesia parroquial hasta las inmediaciones
del que un día fuera su templo, las ruinas de la iglesia de Santo
Domingo de Silos ubicada dentro del recinto del castillo. Se encienden
hogueras y se degusta sangría y productos típicos de La
Iruela, todo ello presidido por el santo.